lunes, 13 de abril de 2015

Cala secreta / parte I

-¿Por dónde se supone que vais?- dijo en la otra línea con voz impaciente y procuosa.
- Tranquila Silvi, que ya llegamos. ¿Tantas ganas tienes de ir a la playa?- respondió una voz cansada y relajada.
- Bastantes, es la primera vez que nos vemos en todo el verano.

Sara observaba como detrás de aquella apacigües rocas se iba comenzando a ver unos reflejos azules, cuyos destellos no correspondían si no a otro lugar que el mar mediterráneo. Llevaba mucho tiempo queriendo volver a ver a su prima, y poder revivir todos los momentos pasados juntas, que sin lugar a dudas habían sido increíbles. 

El Citroen azul cián giró inesperado hacia una pequeña y estrecha calle. Habían llegado. Un hombre observaba la llegada de el azulado coche, y en cuanto logró ver a su conductor bajó a indicar el lugar de aparcamiento. 
Era uno de los amigos de los padres de Sara y Silvia. 
En cuanto Sara bajó del coche, nerviosa como una niña, se dispuso a buscar a su prima mayor, que no tardó en bajar a recibir a la familia. 
-Ponte el bañador y vámonos antes de que estos pesados se vengan con nosotras- susurró Silvia a Sara. 
Pero ya era demasiado tarde. Los padres de ambas las pararon antes de que las dos felices y aventureras primas se pudiesen marchar hacia la bella cala. 
- Chicas, acabamos de llegar. No os conocéis esto, y os podrías perder las dos solas. Iros con los chicos. Pablo se conoce todas las playas como la palma de su mano.
- Puf. Siempre termináis acoplándonos a los críos. 
 Y después de aquello, marcharon los cuatro muchachos hacia la cala. Silvia la mayor, Sara y Pablo de la misma edad e incluso de la misma clase, aunque entre ellos había un terrible abismo social. Pablo era un friki. Sí, a su pandilla les llamaban los Pikachus, algo que Silvi nunca entendió, por mucho que Sara le explicara que su nombre era debido a que de pequeños jugaban siempre a los pokemons. El grupo se cerraba con el hermano pequeño de Sara, Nacho, que se llevaba con su hermana tres años.

A lo lejos, Pablo les avisó que comenzaba a verse la cala, que se hallaba en una zona perfectamente escondida y secreta. Un lugar misterioso que sin duda alguna traería para Silvia y Sara la aventura perfecta para un día apasionado de playa.





0 comentarios:

Social Profiles

Twitter Facebook Google Plus LinkedIn RSS Feed Email Pinterest
Rainbow Pinwheel Pointer

Visitas

Seamos seguidores

Seamos seguidores
Contacta con nosotras en twitter
Con la tecnología de Blogger.

Seguidores

BTemplates.com

Blogroll

About

Copyright © DIARIO DE UNA WONDERLAND | Powered by Blogger
Design by Lizard Themes | Blogger Theme by Lasantha - PremiumBloggerTemplates.com